USA, FL (904) 436-1577
  • Argentina Argentina: +54 (11) 5984-1811
  • Brazil Brazil: +55 (21) 3500-1548
  • Chile Chile: +56 (22) 581-4899
  • Spain España: +34 (95) 093-0069
  • Guatemala Guatemala: (502) 2268 1204
  • Mexico Mexico: +52 (33) 1031-2220
  • Panama Panama: +507 (7) 833-9707
  • Peru Peru: +51 (1) 709-7918
  • United States United States: +1 (904) 250-0943

CAÑONES ANTI GRANIZO EN LA GUERRA CONTRA EL CLIMA

Los cañones anti granizo son generadores de ondas usados para detener la formación del granizo en la atmósfera cuando la tormenta aún se está desarrollando.

Una carga explosiva de gas acetileno es encendida en la cámara inferior de la máquina, provocando que la energía pase a través del cuello hasta el cono para formar una poderosa onda de choque claramente audible con un característico sonido sibilante, la cual viaja a la velocidad del sonido atravesando las nubes y deteniendo al granizo antes de que sea un problema.

Este proceso se repite cada cuatro segundos durante el periodo en que la tormenta se aproxima y hasta que esta ha abandonado el área, causando que lo que hubiese sido una tormenta de granizo se transforme en una suave nieve derretida; es crucial que el cañón esté activo cuando la tormenta se aproxima para evitar que el núcleo del granizo se solidifique, ya que una vez que este se encuentre formado no habrá forma de evitar el daño.

Los cañones anti granizo fueron creados en el siglo 18, pero los mayores avances se han notado en los últimos 30 años. El área protegida por un solo cañón es de unos 500 metros de radio aproximadamente disminuyendo su efectividad mientras mayor sea la distancia. También ahora son controlados por sistemas de radar que mejoran la efectividad y facilitan su uso en las zonas donde las tormentas son más frecuentes.

 

Críticas

Los cañones son un método de control de desastres que no carece de detractores, especialmente porque las pruebas científicas que den testimonio de la efectividad del mismo son muy escasas. Por ejemplo, el trueno es una onda de choque mucha más poderosa y normalmente se haya en las mismas tormentas en las que se genera el granizo, sin embargo, no parece que afecte al desarrollo del mismo.

Hasta ahora es muy difícil encontrar que algún experto en el área pueda validar la efectividad de los cañones de granizo, pero como tampoco hay pruebas de lo contrario los agricultores de algunos lugares prefieren arriesgarse antes que pagar los muy altos seguros contra desastres naturales, en especial en zonas donde las tormentas son más comunes.

Los vecinos que residen en las áreas donde se usan estos equipos suelen presentar quejas por la contaminación sónica que estos traen consigo, causando disputas en sí deberían usarse o no, especialmente debido a que su efectividad aún no ha sido comprobada.

Otra complicación se debe a que muchos de los granjeros creen que el uso de los cañones anti granizo los está privando a ellos de la lluvia que tanto necesitan, y aunque los científicos descartan esta posibilidad bajo el argumento de que las ondas son inofensivas y el único problema que traen consigo es el de la contaminación sonora la discusión aún continua.

Reduciendo costos

Muchos horticultores exitosos han estado usando los cañones de granizo durante décadas para proteger sus plantaciones, de lechugas, repollos, cultivos de tomates y otros vegetales que son empaquetados para ensaladas. Uno de los más famosos tiene sus plantaciones en Colorado, en una instalación en la que tiene 8 cañones los cuales cubren un radio de hasta 500 kilómetros. Los propietarios de la plantación prefieren pagar por la instalación de los cañones antes que por el exorbitante precio del seguro para terrenos de tanta extensión, aun sabiendo que la ciencia no ha demostrado su efectividad a la hora de combatir las tormentas.

Durante la temporada de cultivo de 2005 los cañones fueron usados en siete ocasiones con una duración promedio de una hora y 20 minutos. El sonido de los mismos que recuerda a los fuegos artificiales es reducido con paquetes de paja apilados alrededor para absorber el sonido, aunque las casas más cercanas se encuentran a unos 500 kilómetros. A esa o a una mayor distancia la gente compara el sonido a el de un camión Diesel.

Pero a pesar de las medidas tomadas para de algún modo reducir el sonido de los cañones, la disputa continua y ha despertado renovadas controversias, en especial en los lugares más áridos y en las familias de valores religiosos más arraigados que aseguran que modificar el clima es jugar a ser Dios.

Y, en resumen, como en la mayoría de las disputas del árido oeste, todo se reduce a una lucha por la preciada agua.

Provocando a la madre naturaleza

En los lugares con bajas precipitaciones, especialmente en épocas de sequía, los rancheros empiezan a culpar a los cultivos en los que se usan los cañones anti granizo alegando que luego de ser disparados se han percatado de cambios en los patrones del viento, un extraño olor en el aire y un sabor de boca inusual.

Esto ha producido muchos problemas entre los rancheros que esperan ansiosos la lluvia, y los horticultores que buscan proteger los huertos del granizo, lo cuales aseguran que en realidad la gente solo se queja de los cañones como una manera de liberar su frustración en tiempos difíciles.

Un poco de historia sobre los Cañones Anti Granizo

Los cañones anti granizo han sido usados y también desprestigiados durante siglos. Para la mitad del siglo 19, los italianos disparaban contra las nubes que amenazaban sus huertos y viñedos, pequeños cañones llenos de pólvora.

En la edición de la revista “Ciencia Popular” de octubre de 1919 se leía en portada “Los guerreros anti granizo y sus extraños artefactos” acompañado de una ilustración de unos cañones apuntando a los cielos.

“Para 1919, los cañones anti granizo habían sido desacreditados, pero la gente que pretende cambiar el clima se niega a rendirse” rezaba un titular hace ya casi 90 años.

Hoy día los principales fabricantes de cañones anti granizo  venden sus equipos por no menos de $50.000 la unidad que provee cobertura en un radio de unos 500 kilómetros y aunque ellos mismos no son capaces de demostrar o dar alguna garantía de su efectividad, se niegan a rebajar sus precios, alegando que aunque no sean capaces de evitar completamente el granizo, a los granjeros les da tranquilidad ya que en realidad no hacen ningún daño. Un fabricante asegura lo siguiente: “puedes engañar a la gente una vez, pero no podrás engañarlos toda la vida; si los cañones no sirvieran de nada, la gente no los compraría”. Sin embargo, los científicos llaman a los cañones anti granizo, el vudú del clima. Así que la pregunte podría ser, ¿quién engaña a quién?

Obteniendo un compromiso

A pesar de las faltas de evidencias que acrediten su efectividad, los cañones siguen en uso, pero ahora son regulados en la mayoría de los lugares. Donde antes se les otorgaba un permiso a los dueños de los huertos por 5 años, ahora se les da solo por 1 año y se les exige recolectar información del clima mediante la utilización de videos durante las tormentas, así se organizan reuniones para evaluar la información recolectada en busca de evidencias contundentes de su efectividad.

En HORTOMALLAS podrás encontrar una manera eficaz, económica y sencilla de proteger tus huertos y cultivos del granizo, gracias a una malla sombreadora que también sirve para proteger del granizo y otros elementos.

Deja un comentario

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.